La mejora continua en los sistemas de gestión


En pleno siglo XXI, la confianza es lo que define la relación entre una compañía y sus clientes a largo plazo.

Las organizaciones actuales no trabajan para conseguir una venta, sino una relación de calidad y confianza con sus clientes duradera en el tiempo.

En este contexto, el Certificado de Calidad se presenta como una pieza imprescindible, que favorece en gran medida el prestigio de una organización y garantiza que cumple con todas las pautas de transparencia y calidad en sus procesos.

Tanto empresas como organizaciones y profesionales, han encontrado en las certificaciones, la manera de distinguirse de su competencia y de ofrecer nuevos productos, servicios o habilidades, que a su vez conllevan a una importante diferencia en sus negocios o ingresos.

Cuando una empresa consigue una certificación está demostrando, a través de un documento expedido por una institución reconocida, que cumple con una serie de normativas en sus procesos de fabricación, logística, higiene, recursos humanos, compromiso social o compromiso con el medio ambiente, gestión de servicios, seguridad de la información, entre otros.

Y aunque los programas de educación continua y certificación pueden parecer una inversión de tiempo y recursos, ayudan a proporcionar el reconocimiento gracias al conocimiento especializado o conjunto de habilidades adquirido, lo que puede convertirse en una ventaja significativa cuando se trata de obtener determinados clientes o proyectos.

El principal objetivo de la implantación de la norma ISO, es lograr una mejora estructural y organizativa de la empresa, optimizando los procesos y reduciendo costes operativos, lo que se traduce en una mejor experiencia de los clientes.

Gracias a estas normas, la compañía puede acceder a nuevos mercados internacionales, algo muy importante en un mundo cada vez más globalizado, mejora de manera considerable la organización interna ya que, información fluye de un departamento a otro fácilmente con objetivos claros y con técnicas que permiten la validación y la comprobación de los procesos.

Uno de los principales beneficios de implementar la norma es que la organización deja de enfocarse única y exclusivamente en su producto para pasar a orientarse hacia el cliente.

El primer paso es conocer sus necesidades y trabajar no sólo para satisfacerlas, sino para anticiparse a ellas. Gracias a esta información es más fácil lograr su satisfacción y crear valor para ellos.

Al involucrar a todo el personal de la empresa y mantener con ellos una comunicación directa y bidireccional, es mucho más sencillo identificar puntos de mejora, lo que facilita el proceso de mejora continua.

Te invitamos a que conozcas más los diversos estándares en los que puedes certificarte.

En GCB, estamos acreditados para ofrecer más de 15 certificaciones ISO distintas.

Contacta con nosotros y te explicaremos con detalle el procesos que requieres para alcanzar esta distinción.

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